La aventura de Aprilia comenzó en 1945, cuando el cavaliere Alberto Beggio fundó la empresa en Noale. En aquella época, la empresa fabricaba bicicletas. El punto de inflexión decisivo llegó en 1968, cuando su hijo, Ivano Beggio, tomó las riendas. Fascinado por la mecánica y los vehículos de dos ruedas motorizados, creó junto a varios colegas el primer ciclomotor de la marca, un modelo de 50cc naranja y dorado llamado Colibrì.
Fue un éxito inmediato y alentador. Ivano Beggio intuyó el potencial del mercado off-road, muy popular entre los jóvenes. En 1970 nació el Scarabeo. Aún no era el scooter icónico de los 90, sino un modelo de motocross que se mantuvo en producción durante casi una década. Fue con estas máquinas pequeñas, ligeras y ágiles con las que Aprilia empezó a hacerse un nombre en Italia, consiguiendo sus primeras victorias en competiciones locales. Los años 70 vieron la producción de motos de motocross de alto rendimiento, como la RC 125, que sentó las bases de la experiencia de la marca en chasis y motores.
La revolución de los Grandes Premios y el nacimiento de las leyendas
El verdadero ADN de Aprilia se construyó sobre el asfalto de los circuitos internacionales. Ivano Beggio comprendió antes que muchos otros que las carreras eran el escaparate tecnológico y publicitario más poderoso. Tras hacerse un hueco en el motocross, Aprilia entró en el Campeonato del Mundo de Velocidad a mediados de los 80.
El primer título mundial llegó en 1992, cuando Alessandro Gramigni ganó la categoría de 125cc. Este fue sólo el principio de un dominio casi hegemónico de las categorías de 125 y 250cc. Las motos de Noale, con sus estridentes motores de dos tiempos y sus afilados chasis, se convirtieron en las máquinas a batir.
Con estas motos, nombres legendarios ganaron sus primeros títulos mundiales:
- Max Biaggi (Campeón del Mundo de 250cc de 1994 a 1996)
- Loris Capirossi (Campeón del Mundo de 250cc en 1998)
- Valentino Rossi (Campeón del Mundo de 125cc en 1997 y de 250cc en 1999)
- Jorge Lorenzo (Campeón del Mundo de 250cc en 2006 y 2007)
- Casey Stoner (entrenó y ganó carreras de 250cc con Aprilia)
Entre 1992 y el final de la era de los dos tiempos, Aprilia amasó una asombrosa lista de logros, con docenas de títulos de pilotos y constructores, estableciéndose como el vivero de campeones de la era moderna de MotoGP.
Innovación para la carretera
El know-how adquirido en competición se traslada sistemáticamente a los modelos de producción, creando motos apasionantes para el gran público.
Éxito del scooter
En 1993, Aprilia revolucionó el transporte urbano con el lanzamiento del Scarabeo, un scooter de ruedas grandes con un diseño neo-retro que se convirtió en un fenomenal éxito comercial en toda Europa. Este modelo redefinió los estándares del scooter urbano combinando estilo, confort y seguridad.
La superbike bicilíndrica
A finales de los 90, Aprilia decidió desafiar a los gigantes japoneses y a Ducati en el terreno de las superbikes. La RSV Mille se lanzó en 1998. Equipada con un potente motor bicilíndrico en V a 60° de 998 cc desarrollado en colaboración con la austriaca Rotax, contaba con un chasis excepcionalmente riguroso. Consiguió su primera victoria en el Campeonato del Mundo de Superbike en 2000 con Troy Corser, sentando las bases de futuros éxitos.
La era Piaggio y la revolución V4
A principios de la década de 2000, a pesar de su imagen y sus éxitos deportivos, Aprilia se enfrentó a dificultades financieras. En 2004, la marca fue adquirida por el Grupo Piaggio, un gigante industrial que le proporcionó la estabilidad y los recursos necesarios para continuar su desarrollo.
De este nuevo capítulo nació una de las motos más impactantes del siglo XXI: la RSV4. Lanzada en 2009, abandonó el motor bicilíndrico en favor de un compacto y superpotente V4 a 65º, una arquitectura directamente inspirada en la experiencia de los Grandes Premios. Esta moto fue una revelación. Permitió a Max Biaggi ganar el Campeonato del Mundo de Superbike en 2010 y 2012, y al francés Sylvain Guintoli alzarse con la victoria en 2014. La RSV4 y su variante roadster, la Tuono V4, siguen considerándose referentes absolutos en cuanto a prestaciones y eficacia del chasis.
Vuelta a la cima: la conquista de MotoGP
Tras un primer intento fallido a principios de la década de 2000, Aprilia hizo su regreso oficial a MotoGP en 2015. Fue un camino largo y arduo. El equipo con sede en Noale trabajó sin descanso para desarrollar su RS-GP frente a competidores con presupuestos colosales.
Al final, la perseverancia dio sus frutos. Bajo el impulso del piloto Aleix Espargaró, la moto progresó temporada tras temporada. El 3 de abril de 2022, se hizo historia: Espargaró dio a Aprilia su primera victoria en MotoGP en el Gran Premio de Argentina.